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Archivo para Enfermedades Infecciosas

Neumonía adquirida en la comunidad

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Antibioticos en infeccciones respiratorias agudas

La revista Infac del Servico Vasco de Salud, ha publicado una actualización sobre el uso de antibióticos en infecciones respiratorias agudas . Lo hemos repasado en una sesión clínica

Médicos centinela

Bicho raro y búsqueda rápida

Ayer me llega el resultado de un cultivo de exudado vaginal, solicitado para estudiar síntomas de vaginitis con leucorrea, con este bicho: Weeksella virosa. No había otros patógenos.

Como no tenía el gusto de conocerlo, me hice tres preguntas: 1) ¿qué tipo de bicho es? 2) ¿es patógeno o podría considerarse flora saprofita? 3) ¿como se trata en el caso de que sea necesario? Y con esas respuestas, surgirían otras preguntas…

A ello:

1) Búsqueda general por Google a ver que pasa. Un documento de la Asociación Española de Farmacéuticos Analistas (el papel de la Weesella virosa como patógeno genital no está claro)  y una tesis doctoral de la Universidad Complutense comparando la etiología de ETS en humanos y animales domésticos, donde aparece como posible causa de ETS con vaginitis-leucorrea. Curioso. Por cierto, es una bacteria gram negativa.

2) Trip Answers y Trip Database, a ver si alguien lo ha preguntado antes. Nada.

3) Este tipo de consulta tan concreta y sin un manejo “estandarizado” seguramente irá mejor en Pubmed. Hago una búsqueda “en bruto” (pongo la palabreja y le doy a “Search”), limitándola a artículos sobre humanos y, al menos, con abstract: 4 publicaciones, de las que me quedo con 3.

Conclusión:

a) Se trata de un bacilo gram negativo, que se suele encontrar en tracto genital femenino, cuya capacidad como patógeno no está clara.

b) Es poco frecuente. En un estudio de 707 muestras genitales realizado en España, aparecía en 3 de éstas, y 2 tenían vaginitis y leucorrea. Otro estudio realizado en mujeres asintomáticas, mujeres con de infección vaginal y mujeres en un “Remand centre” algo así como un centro prisión preventiva (los autores lo relacionan con una mayor probabilidad de ETS), mostró una incidencia de un 2% en los dos primeros grupos y del 15% en el tercero, sugiriendo que la Weeksella se transmitiría vía sexual.

c) Suele ser sensible a quinolonas y betalactámicos.

d) Ahora a citar a la paciente, completar la anamnesis y tomar decisiones.

Se admiten comentarios.


Intervenciones en otitis externa

Este año la organización Cochrane ha publicado una revisión sistemática de intervenciones para la otitis externa. Aunque reconoce que hay pocos ensayos clínicos de calidad de tratamientos de este problema, y la mayor parte no se realizaron en el ámbito de la Atención Primaria, sí llega a algunas conclusiones:

– El tratamiento tópico es eficaz en la otitis externa no complicada. El ácido acético era comparable con antibiótico/corticoide, a la semana, aunque perdía eficacia si el tratamiento se debía prolongar, y además los síntomas se prolongaban dos días más.
– No existen datos suficientes para recomendar el uso de tratamiento con corticoides tópicos en monoterapia.
– Deben tenerse en cuenta otros factores, dado que la efectividad de los distintos tratamientos tópicos es similar: ototoxicidad, riesgo de dermatitis de contacto, resistencias, coste, dosificación… Existen pocos datos para hacer recomendaciones según la duración de los síntomas.
– Con el tratamiento con corticoide/antibiótico tópico los síntomas durarán unos 6 días. Se recomienda una pauta de 7 días, que se prolongaría hasta que los síntomas remitiesen si persisten en ese tiempo, hasta un máximo de 14 días en total. En ese caso debe considerarse el tratamiento ineficaz y buscar una alternativa.

Existe algún documento más de interés sobre el tema:

Systematic review of topical antimicrobial therapy for acute otitis externa (DARE): poca diferencia entre distintos tratamientos antimicrobianos tópicos.

Clinical practice guideline: Acute otitis externa. American Academy of Otolaryngology–Head and Neck Surgery Foundation, 2006.

Como concluye la revisión de Bandolier “Antibiotics for acute otitis externa“: otro ejemplo de falta de datos, y de mala calidad de los ensayos clínicos ante un problema relativamente frecuente. ¿Cómo es posible que ensayos de mala calidad se sigan realizando o publicando?

Vacuna antineumococica infantil

En estos meses de transición entre la vacuna antineumocócica heptavalente, la vacuna decavalente y la 13-valente (aprobada hace un mes por la Comusión Europea), es interesante revisar algunos artículos publicados este último año.

En la revista Evidencias en Pediatría de la AEPAP, que elabora el Grupo de trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia, se han comentado dos importantes artículos publicados en 2009:

Hsu HE, Shutt KA, Moore MR, Beall BW, Bennett NM, Craig AS, et al. Effect of pneumococcal conjugate vaccine on pneumococcal meningitis. N Engl J Med 2009;360:244-56.

En el comentario crítico de este estudio se señala que la efectividad para la prevención de enfermedades invasivas por neumococo (entre ellas la meningitis) está bien establecida, aunque se observa un aumento de la prevalencia de algunos serotipos no incluidos, en menor cuantía que los casos prevenidos. No obstante, este comportamiento de los serotivos no incluidos en la vacuna heptavalente obliga a estrategias de seguimiento y de prevención del fenómeno de reemplazo.

En dicho estudio Lee el resto de esta entrada »

Antitérmicos

Recientemente se ha publicado un estudio bien diseñado, en el que participaban 156 niños divididos en tres grupos, para comparar paracetamol y el ibuprofeno combinados con ambos fármacos por separado, para el control de la fiebre. En publicación Evidence Based Medicine se comenta este artículo y un par de apuntes relacionados con el control de la fiebre:

Ibuprofeno y paracetamol redujeron más la fiebre que paracetamol sólo, en las primeras 24 horas, pero no más que ibuprofeno en monoterapia. La terapia con ambos antitérmicos tampoco mejoraba los síntomas asociados a la fiebre. Es decir, que la combinación de ambos antitérmicos no debe hacerse de rutina (teniendo en cuenta que podría aumentar la probabilidad de errores de dosificación o de efectos secundarios).

En el comentario también se señala que “la reducción de la fiebre no tiene valor si el niño no se encuentra mejor. La fiebre ayuda al cuerpo a combatir la infección; los antipiréticos pueden prolongar la duración de la infección, sin aportar una disminución de las convulsiones febriles“.

El asunto de la fiebre, la “fiebrefobia” y el manejo de los antitérmicos viene al hilo también por un artículo reciente publicado en The Lancet, donde se observa que el grupo de niños a los que se administró paracetamol para prevenir la fiebre tras la aplicación de vacuna tenían, efectivamente, menos incidencia de fiebre, pero también niveles menores de anticuerpos ante los antígenos vacunales.